Tips para que tu perro haga sus necesidades en un solo lugar

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El hecho de que el perro no sepa hacer sus necesidades en el momento y en el sitio apropiado suele ser una de las cuestiones que más preocupa a los propietarios. Cuando el can levanta la pata y orina donde no debe o se encuentran heces por la casa, surgen tensiones y ciertas dudas sobre cómo actuar. La paciencia, constancia y coherencia de los amos suelen ser fundamentales para agilizar el proceso de aprendizaje del perro. Sigue leyendo este artículo si quieres saber cómo hacer para que tu perro haga sus necesidades en un solo lugar.

Cuando adoptamos un perro, adquirimos el paquete completo. Debemos siempre recordar que es un ser vivo, no un mueble. Debe comer, dormir, hacer sus necesidades, jugar, hacer ejercicio, conocer a otros perros y personas, y toda la familia debe estar en total acuerdo y hacerse responsable. No importa cuán pequeño sea el niño de la casa, desde el primer día, debe aprender a ayudar en el cuidado de la mascota, así sea con la asistencia de sus padres.

Entonces, lo primero y primordial que hay que hacer siempre que tengamos un problema con nuestro can, es cambiar nuestra mentalidad, nunca podremos cambiar los hábitos o los instintos naturales de nuestro perro, si no entendemos que él habla otro idioma y tiene comportamientos instintivos naturales que no necesariamente se parecen a las conductas que queremos que tengan en nuestro hogar. Tenemos que pensar como perros.

Los perros no nacen como los gatos, con el instinto de saber hacer sus necesidades en el lugar y en el momento adecuado. Son sus propietarios quienes se lo tienen que enseñar, debido a que forma parte de una conducta que no es innata en el perro, sino fruto de las normas sociales a las que tendrá que acostumbrarse al vivir en un entorno humano.

La paciencia y la constancia suelen ser fundamentales para que el perro aprenda de forma correctay se puedan aprovechar conductas que sí son innatas en el animal, como el hecho de querer mantener limpia la madriguera, o la motivación que supone para el perro recibir una recompensa por hacer las cosas bien. Siempre hay que tender hacia el refuerzo positivo y nunca hacia el castigo.

Los perros, al igual que los lobos, tienen desde cachorros una tendencia instintiva a abandonar la madriguera para hacer sus necesidades. De esta forma mantienen siempre su cobijo limpio, para prevenir enfermedades de origen parasitario, y disminuyen el olor que les puede delatar frente a sus enemigos. Es precisamente este instinto perruno el que hay que aprovechar para que haga sus necesidades fuera de casa.

¿Por qué los perros no hacen sus necesidades en un solo lugar?

Es importante que tengas en cuenta que este problema se da en cachorros de más de 6 meses (antes de esta edad los accidentes no son considerados un problema, sino parte del entrenamiento para hacer en su lugar), perros adolescentes y adultos.

Lo primero que debes hacer es llevarlo a algún veterinario para así descartar que tu perro pueda tener un problema físico que pueda estar desencadenando la incontinencia.

Si todo está bien, entonces hay que evaluar a qué se debe dicho problema, que entre otros motivos puede deberse a:

1. Carencia de entrenamiento para hacer en su lugar:

Esto se debe porque simplemente tu perro nunca ha recibido entrenamiento.

2. Un entrenamiento incompleto para hacer en su lugar:

Tu perro va al baño en su lugar cuando lo llevas, pero si se queda solo o hay cualquier cambio en la rutina, se hará donde no debe.

3. Preferencia por una superficie en particular:

También puede ser porque tu perro se acostumbró a hacer en ciertas superficies y ahora le cuesta mucho trabajo cambiar de lugar.

4. Ansiedad:

Muchos perros suelen responder con ansiedad a los cambios (mudanzas, alguien nuevo que llega vivir a la casa, alguien que deja de vivir en la casa, etcétera.) y pueden empezar a hacerse pipí o popó donde no deben.

5. Miedo de salir:

Muchos perros pueden tener miedo de salir a la calle o a áreas abiertas, y por esta razón pueden llegar a hacer sus necesidades dentro de la casa.

6. Evitar el frío o la lluvia:

También pueden hacer sus necesidades dentro de la casa cuando hay mucho frío, lluvia o nieve.

7. Marcación con orina:

Algunos perros dejan pequeñas cantidades de orina por varios lugares verticales para reclamar territorio, indicar que estuvieron ahí o como respuesta a la frustración, estrés o ansiedad.

8. Ansiedad de separación:

Tu perro puede hacer caca o pipí cada vez que te vas de casa, a esto se le conoce como ansiedad de separación.

9. Incontinencia por sumisión o excitación:

El perro se puede hacer pipí o hasta popó cuando su amo lo toca, cuando se emociona o cuando tiene mucho miedo.

cómo hacer para que tu perro haga sus necesidades en un solo lugar

Los cachorros y el control de esfínteres, ¿Qué es esto?

Al cachorro hay que habilitarle un lugar donde pueda hacer sus necesidades. Una zona que esté alejado de su comida y agua, así como también de su cama. El rincón debe ser siempre el mismo y tiene que estar cubierto con papel de periódico. El perro también puede escoger la zona que más le gusta para hacer sus necesidades. Todo es cuestión de colocar el papel de periódico donde él orine y defeque por primera vez.

Cuando los propietarios se encuentran en casa deben supervisar al cachorro lo más posible sobre la forma correcta de comportarse. Si el perro hace sus necesidades en el sitio apropiado, hay que premiarlo con caricias, felicitaciones verbales y alguna golosina específica para perros.

Los momentos más habituales en los que el perro hará sus necesidades son: luego de comer y beber, al despertarse o cuando termina de jugar, así que se puede hacer coincidir las salidas con estos momentos en los que el perro se encuentra más predispuesto a hacer sus necesidades.

El horario de rutina

Un síntoma de que el perro va a hacer sus necesidades es cuando olisquea el suelo y gira sobre sí mismo. Cuando el cachorro empiece a salir a la calle se acostumbrará de forma paulatina a hacer sus necesidades a las horas apropiadas.

El control de esfínteres no se consigue del todo hasta los cuatro meses de edad.

El horario de paseo se debe ajustar siempre a las mismas horas, por ejemplo, por la mañana, luego de comer y por la tarde. Al inicio, hasta que coja un buen ritmo, se le puede ayudar sacándole cuando se muestre un poco inquieto, ya que tiene ganas de orinas. No se recomienda terminar el paseo cuando el perro ha acabado de hacer sus necesidades, hay que alargarlo unos minutos más antes de regresar a casa, para que así pueda olisquear con tranquilidad, hacer ejercicio y también relacionarse con otros canes.

De todas las formas el control de esfínteres no se obtiene del todo hasta los cuatro meses de edad, si a los seis meses, el perro no tiene un progreso apropiado, se recomienda consultar al veterinario. De ninguna manera hay que olvidar que es responsabilidad de los propietarios mantener la vía pública libre de los excrementos de su perro, así que hay que ir provisto de bolsas especiales.

Una educación adecuada

El perro necesita que se le marquen unas pautas de comportamiento y reglas claras, de esta forma será mucho más fácil para él acatarlas. Un perro posee mayor capacidad para aprender en los primeros meses de vida y cuanto mayor sea, más complicado será manejarle y hacerle acatar las normas básicas de convivencia. Como bien lo dijimos anteriormente, hay que intentar comprender cómo piensa el perro. Él no entiende de reglas y normas porque no sabe qué son, ni para qué sirven. Por este motivo, resulta un poco complicado que acepte un rincón en casa donde hacer sus necesidades o un horario para salir a la calle.

Sólo a base de repetir e insistir, con mucha paciencia y cariño, se suelen lograr los resultados esperados. El aprendizaje del perro dura toda la vida, así que hay que recordarle lo que ha aprendido y reforzarle con premios, cuando acata las normas de forma correcta.

Problemas de control de esfínteres

En ciertas ocasiones, cuando el aprendizaje en el control de esfínteres no avanza a un ritmo apropiado, puede deberse a algún problema físico del can, como una afección renal o de vejiga. Estos casos suelen ir acompañados de otros síntomas, como lo son la fiebre, inapetencia o decaimiento. Por lo tanto, no se trata de una cuestión de comportamiento, sino que habrá que acudir al veterinario para poder conseguir un diagnóstico y aplicar un tratamiento para que el animal recupere la salud.

Por otra parte, hay que tener claras las reglas que queremos que cumpla el perro y transmitírselas con mucha claridad y sin contradicciones para que las entienda con mayor facilidad. Pongamos un ejemplo: si queremos que haga sus necesidades en un sitio determinado de la casa, preparado con papel de periódico, no debemos permitirle que lo haga en otro lugar. Ya que si se le permite hacerlo, aunque sólo sea en una ocasión, se está cometiendo un grave error. El perro lo interpretará como: carta blanca para hacerlo siempre que quiera, y será muy difícil corregirle.

El instinto animal

Conductas innatas que debemos aprovechar:

1. Por naturaleza, los perros no suelen hacer sus necesidades encima. Saben que no deben ensuciar el lugar en donde duermen y comen.

2. De 5 a 15 minutos luego de comer hacen sus deposiciones.

3. El olfato suele ser su principal sentido, así que el olor es siempre una guía para hacer o dejar de hacer.

Aspectos importantes para que tu perro haga sus necesidades en un solo lugar

Ubicación del perro

Ubica al perro en un lugar amplio pero cerrado durante sus primeros meses de vida. No lo dejes correr libre por toda la casa sin supervisión. Puedes dejarlo en la cocina, en el balcón, en el cuarto de los niños, en una jaula, en un perímetro cerrado dentro de la sala, etcétera., pero no lo dejes en el patio hasta que no tenga todas sus vacunas y refuerzos, alrededor de los 4 meses, los perros pequeños son tan enfermizos como un niño.

En ese espacio, coloca su casa o su camita, sus juguetes y un plato con agua limpia y fresca. A cierta distancia, digamos que a 1 o 2 metros, coloca el punto destinado a que haga sus necesidades. Puedes colocarle periódicos o papel absorbente pegados con cinta adhesiva al piso, o paths de entrenamiento, que vienen con forma de grama o alfombra.

La alimentación

Proporciónale la comida en horarios. Puede coincidir con tus horarios de alimentación, primero comes tú y después el perro, para que desde el principio ya vaya entendiendo que tú y tu familia tienen el rango más alto en la manada. Si no pueden coincidir en los horarios de alimentación no hay ningún problema.

Revisa la parte de atrás de la bolsa de pienso o perrarina, allí te especifican la cantidad de alimento que debes proporcionarle según su peso y edad, reparte esta cantidad en dos porciones, en el caso en que debas dejarlo solo durante el día o en tres, en caso de que estés en casa durante la hora del almuerzo.

Debes tener tiempo para estar presente durante sus deposiciones. Inmediatamente después de comer, confínalo en el lugar que hayas establecido para que haga sus necesidades. No tardará mucho tiempo, sólo debes tener paciencia. Si ya tiene todas sus vacunas, puedes sacarlo a pasear para que vaya aprendiendo que luego de comer tiene un paseo y que es afuera de casa en donde evacuará.

El lugar de baño

Mantén impregnado con el olor de la orina del cachorro su zona de baño. Este lugar nunca debe estar sucio, pues si está sucio no querrá ensuciarse las patas y hará en otro lugar. Si utilizas papel periódico, la primera hoja contra el piso debe haber sido usada por el perro, y le montaremos hojas secas y limpias encima, de tal modo que se mantenga el olor, más no la humedad.

El resto de las áreas de la casa deben estar siempre impecables, si el perro ha hecho pipí o popó en un lugar indeseado, límpialo muy bien con detergentes sin amoniaco, y preferiblemente utiliza vinagre con limón, para que no quede ni rastros de olor. Que tú no lo huelas, no quiere decir que no esté allí, pues recuerda que el olfato del perro es mucho más poderoso que el tuyo.

La recompensa o el castigo

Si cuando te das cuenta ya el mal está hecho, no regañes al perro. Si no lo agarras en el acto, no va a entender por qué lo estas regañando y la conducta continuará, sólo lograrás frustrarte y crearle inseguridad al perro ya que no entiende el motivo de tus constantes enojos.

Limpia bien el lugar en donde hizo sus necesidades sin decir nada.

Te parecerá increíble, pero la gran mayoría de los canes, si se encuentran confinados a un lugar pequeño, van y hacen sus necesidades sólo en el periódico. Cuando lo ves hacerlo en el lugar de baño, agasájalo, sóbalo, felicítalo, celebra con alegría su acción y señala el periódico. Trata de usar siempre las mismas palabras, ya sea para felicitarlo o para regañarlo, por ejemplo Bien, Eso o No.

Cuando lo agarres en el acto haciendo donde no debe, utiliza la palabra de regaño, con mucha fuerza y determinación. El tono de tu voz suele ser muy importante, ponte en su lugar, estas en otro país, no hablas el idioma, y necesitas que te den una dirección, cómo haces; utilizas señas, sonidos, un tono de voz amigable o de urgencia, etcétera.

Cuando lo regañes, levántalo de inmediato y llévalo al lugar en donde debe hacer sus necesidades para que termine de hacer sin regañarlo. Nunca lo regañes en el lugar de baño, allí sólo debe ser recompensado, los regaños son para los sitios en donde no queremos que hagan.

Hacer afuera

Ponte en el lugar del perro en todo momento, al igual que tú, él tiene vejiga e intestino y debe vaciarlos, él aguantará las ganas pero tampoco la idea es que se enferme.

Ya sabes que luego de comer seguro querrá hacer sus necesidades. Al levantarse, seguro querrá vaciar la vejiga. Y después de 3 o 4 horas sin hacer pipí, seguro querrá hacerlo.

Si eres consciente de que tu perro debe ir al baño y mantienes una rutina constante de paseos, vas a lograr que se acostumbre a hacer afuera.

Empezando a levantar la pata, ¿Cuándo mi perro empezará a levantar la pata?

A partir de los 6 meses y más comúnmente a los 8 meses de edad, los perros machos comienzan a levantar la pata y a marcar. Las hembras también marcan pero sólo cuando tienen el celo, con la idea de atraer a los machos, por lo general su primer celo aparece a partir del año, pero puede venirle unos meses antes o después.

Debes armarte de valor y mucha paciencia, sobre todo con los machos. Si durante los primeros meses de vida hiciste todo excelente y le demostraste a tu perro que tú y tu familia son los jefes de la manada, no intentará hacerlo dentro de casa. Pero si lo intenta, debemos revisarnos y revisar también el trato que cada uno de los miembros de la familia le da a su mascota. Recuerda, puede ser tu bebé, pero es un perro. Tratarlo como perro no quiere decir que lo ames menos. Todos en casa deben mantener la disciplina, amarlo y sacarlo a hacer ejercicios a diario.

Cuando lo saqueas a pasear, siempre hazlo con correa, que camine a tu lado por lo menos los primeros cinco minutos, sin permitirle que huela ni levante la pata, hasta que llegue al lugar adecuado para que lo sueltes o le des la libertad de oler y de levantar la pata donde le plazca.

Es muy importante que si vives en un apartamento no levante la pata en las puertas del ascensor o en la entrada del edificio, no querrás problemas con los vecinos. Por eso es el uso de la correa, durante el entrenamiento suele ser fundamental. Cinco minutos es el tiempo mínimo que él debe aprender a aguantar fuera de casa hasta que lleguen a la zona en donde puede ser libre y marcar.

Si te consigues con alguien en la calle, de ninguna manera le quites la mirada de encima a tu perro. Si esta persona también tiene un perro, el tuyo podría orinarla o inclusive orinarte a ti, con la idea de dejar claro que él es el jefe. En estos casos, un templón con la correa y la palabra de regaño bastarán, lo importante es que interrumpas el acto.

Si vas a entrar con tu perro en una tienda o a una casa ajena, mantenlo siempre vigilado, sobre todo durante los primeros 15 minutos. La idea es que cuando intente levantar la pata lo regañes y también interrumpas el acto. Por supuesto, para evitar problemas, lo más sano antes de entrar a un lugar extraño es después de que tu mascota ya haya vaciado la vejiga y el intestino.

Aunque tenga la vejiga vacía, debes seguirle llamando la atención a tu perro por levantar la pata, de lo contrario no estarás eliminando el hábito. No es que esté bien en ciertas ocasiones, es que NUNCA está bien.

Consejos para evitar que tu perro se orine en casa (aprobados por adiestradores)

La paciencia suele ser la clave cuando se trata de educar a un cachorro o a un perro como tal, ya que cada cual aprenderá a su propio ritmo. Y, o le enseñas a tu perro dónde tiene que hacer sus necesidades, o él buscará por su propios métodos un lugar cómodo y seguro para hacerlo, ¡que a menudo termina siendo la alfombra! Lamentablemente, los perros no nacen con el razonamiento moral para entender que ir al baño dentro de casa no está bien.

Debido a que los perros, de forma innata, quieren mantener su área personal siempre limpia, saldrán fuera de su propio territorio para hacer sus necesidades. No obstante, muchos propietarios de perros cometen el error de dar a su cachorro mucho espacio demasiado pronto. En tales casos, el perro posee poco incentivo para esperar a salir a la calle, ya que su espacio personal sólo representa una pequeña parte de la casa.

Consejo 1: Hazte con una jaula o un trasportín

Lo mejor es recluir a tu perro para así enseñarle que tiene que esperar para ir al baño fuera de casa. Puedes hacer esto comprando una jaula o también un trasportín, en el que el perro tenga espacio suficiente para darse la vuelta y tumbarse. Otra alternativa, si es posible, es mantener a tu cachorro o a tu perro a tu lado en todo momento, atándole en corto con una correa.

Consejo 2: Respeta la regla de los 15 minutos

Los cachorros suelen ser más propensos a evacuar dentro de los 15 minutos siguientes luego de comer, beber, hacer ejercicio, jugar o al despertar de una siesta. Después de cualquiera de estas actividades, debes darle la oportunidad a tu perro de poder ir al baño o al lugar de baño.

Una regla general de cuánto tiempo pueden los cachorros sostener su vejiga es la siguiente: una hora por cada mes de edad, más uno. Por ejemplo, si un cachorro tiene dos meses de edad, se puede esperar hasta tres horas. Sin embargo, esto suele variar de un perro a otro, y un cachorro puede necesitar orinar más a menudo que su tiempo máximo de espera. Lo más recomendable es llevar a tu perro a hacer pipí o popó cada una o dos horas o después de cualquier actividad que estimule sus ganas.

Es muy importante que consultes a tu veterinario de confianza si tu perro parece tener dificultades para aguantarse una cantidad razonable de tiempo para su salud, debido a que esto puede ser señal de un problema médico.

Consejo 3: Premia el trabajo bien hecho

Cuando sea el momento de ir al baño, lleva a tu perro al mismo lugar de siempre para que lo haga. Si lo hacen en menos de cinco minutos, alábale, felicítalo y ofrécele unas golosinas de inmediato.

Luego del acto, no encierres inmediatamente a tu cachorro, debido a que él puede entenderlo como un castigo por haberlo hecho. En su lugar, espera unos 10 minutos jugando con él antes de encerrarlo en casa de nuevo. Sin embargo, si tu cachorro no quiere hacer pipí o popó, vuelve a casa con tranquilidad, espera 15 minutos y vuelve a intentarlo de nuevo.

Consejo 4: A veces ocurren accidentes

Nunca castigues a tu perro si tiene un accidente en casa en tu presencia. Esto puede originar que tu perro tenga miedo a la idea de ir al baño cuando hay gente a su alrededor, y es posible que vuelva a hacerlo dentro de casa, pero la siguiente vez en tu ausencia. En cambio, si pillas a tu perro en el acto, puedes interrumpirle con un ¡no!, y llevarlo de inmediato al lugar correcto de evacuación.

Considera siempre el uso de limpiadores con acción enzimática para así eliminar las manchas de orina; y su olor, con el objetivo de evitar que tu perro huela los anteriores sitios de casa donde ha orinado antes y vuelva allí de nuevo.

Consejo 5: Amplia su espacio gradualmente

A medida que tu perro deja de tener accidentes en casa, puedes ir ampliando gradualmente sus privilegios de espacio dándole acceso a una nueva habitación. Luego de una semana de éxito y sin accidentes, ábrele las puertas a otro lugar de tu hogar.

No obstante, si los accidentes empiezan a suceder, vuelve al nivel anterior de éxito, es decir, vétale el acceso a la última área donde le has dejado acceder. Y mantén su horario regular de ir al baño, premiando la eliminación adecuada a lo largo de todo el procedimiento de entrenamiento.

Consejo 6: Levántate de la cama

Durante la noche, es muy probable que tengas que sacar a orinar a tu cachorro en varias ocasiones. No presiones a tu perro para retener su vejiga más allá del límite de su edad o de su capacidad individual. Si suceden accidentes durante la noche, es muy importante que lo saques más a menudo.

Nada de lo que hago funciona, ¿Será patológico?

Cuando nada funciona podemos estar frente a un caso de incontinencia causado por alguna infección o problema de salud. Trata de descartar esta probabilidad visitando al veterinario.

Las claves del éxito: Paciencia y constancia

El sentido común suele ser el único que nos ha permitido vivir en sociedad y tener relación con el medio que nos rodea y los seres vivos que lo habitan. Siempre ponte en el lugar de los otros, sé paciente con tu perro. Convierte los comportamientos en rutinas y conseguirás tener a un perro educado y muy obediente que tus vecinos y familia amarán por siempre.

Más consejos para evitar que tu perro haga sus necesidades en lugares inadecuados

1. La regla de oro en estos casos está en NO REGAÑARLO, pues esto sólo hará que la conducta sea peor ya que se sentirá más vulnerable y con miedo y seguramente lo repetirá.

2. Limpia todo lo que haya ensuciado para así eliminar los rastros de pipí y popó que pueden hacer que repita el comportamiento en el mismo lugar.

3. Sé muy paciente y constante con la rutina que establezcas para llevarlo al lugar de baño: trata de que sea más o menos a la misma hora todas las mañanas y las tardes, luego de haber comido y antes de ir a dormir, por lo menos. Si en algún punto del día lo vas a dejar solo, llévalo al lugar de baño antes.

4. De verdad, no gastes tus energías en regañarlo y mejor concéntrate en canalizar positivamente su conducta. Prémialo y apapáchalo cuando haga pipí y caca en el lugar adecuado.

5. Dale de comer a una hora en específico por la mañana y por la tarde/noche y retírale el alimento entre comidas. Recuerda que siempre debe tener agua limpia y fresca a su disposición.

6. Si cachas a tu can en el momento en el qué está haciendo pipí o popó en el lugar incorrecto, da un aplauso fuerte con tus manos para que el sonido lo sorprenda y deje de hacerlo. De inmediato llévalo al sitio donde quieres que haga para que termine de hacer ahí. (No le pegues, ni que lo castigues, ni que le grites, ni que frotes su nariz en el pipí o en la caca. Esto es muy cruel y, además, no suele funcionar).

7. Vigila a tu perro para que no haga en donde no debe. Y, si por alguna razón no puedes vigilarlo, puedes utilizar una reja para niños o una jaula o kennel para mantenerlo aislado en un área pequeña. Eso sólo debes hacerlo por unas pocas horas (no pretendas mantenerlo encerrado allí todo el día y que no se haga dentro del área donde está confinado).

8. Cuando el perro está acostumbrado a hacer en una sola superficie (por ejemplo, en concreto) y quieres que haga en otra (por ejemplo, en pasto), puedes combinar poco a poco ambas superficies. Es decir, en el lugar de concreto en el que siempre hace, coloca una caja con pasto para que poco a poco se vaya acostumbrando a la nueva textura y la relacione con el lugar en el que debe hacer. Luego de esto, puedes ir haciendo la zona de pasto más grande o, bien, sacarlo inmediatamente después de despertar a donde haya pasto (parque, jardín, banquetas) para que haga ahí, pues a esa hora será más fácil que haga donde tu deseas.

9. Si tu perro tiene miedo de salir u odia la lluvia, la nieve o el frío, debes tratar de acostumbrarlo a que esté más cómodo en esas condiciones. Trata de llevarlo fuera cuando no estés intentando que vaya al baño, sino simplemente para caminar por ahí o para jugar un rato. Recuerda siempre darle premios cuando lo logre para que asocie su conducta con algo positivo.

Esperamos que te haya servido de ayuda y hayamos resuelto todas tus dudas. ¡Hasta la próxima!

Fuente: este post proviene de Mascotafiel, donde puedes consultar el contenido original.

Y nuestro post proviene de https://kachorros.club/ muchas gracias 🙂

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